Los últimos avances en Neurociencia nos traen información actualizada sobre los trastornos de aprendizaje y, en esta ocasión, me voy a centrar en la dislexia.

Marta Massagué Codina, Neuropsicóloga infantil experta en Trastornos del Aprendizaje del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, explica que la dislexia es un trastorno de base neurobiológica, hereditario y genético, que se manifiesta en la misma proporción en niñas que en niños.

Además, Marta Massagué mantiene que existe una disfunción cerebral en las personas disléxicas. Es decir, que las áreas del cerebro que se activan en la población “normo-lectora” durante la actividad de la lectura, no se activan en los disléxicos y, en cambio, se activan otras zonas no directamente implicadas en esta tarea.

Por otra parte, esta Neuropsicóloga infantil, habla de dos rutas para acceder a la lectura, la ruta fonológica (convertir cada letra escrita en un sonido) y la ruta léxica, que identifica la palabra de una manera global.

  • La ruta fonológica se emplea cuando los niños comienzan el aprendizaje de la lectura, es más lenta y se mantiene posteriormente sólo para la lectura de palabras poco frecuentes.
  • La ruta léxica es rápida, es la que usamos habitualmente la mayoría de las personas y es la que nos permite adquirir adecuadamente la ortografía.

Las personas disléxicas tienen dificultad con la ruta fonológica, poseen una dificultad en la conciencia fonológica. Esto, unido a una pobre memoria fonológica, hace que les resulte muy difícil acceder a una lectura rápida y fluida, a través de la ruta léxica, así como a una adecuada ortografía.

Por último, quiero decir que, a pesar de que estamos hablando de un trastorno genético y hereditario, existen técnicas para mejorar los síntomas que provoca la dislexia en las distintas etapas de la vida.